Bueno, o casi. En realidad se nos ha muerto la buena mujer que vio a la virgen en Fátima. Aunque estoy seguro de que también era doncella, que se decía antes.
En fin, a lo que íbamos. Que parece que a nuestro enlace con la divinidad, le ha dado por dejar este sucio mundo para unirse a las huestes celestiales. "Aquí sus quedáis", que debe haber pensado ella en pleno tránsito. Y es que no es para menos. En plena vorágine de edificios que se derrumban, otros que se queman, guerras, plagas y matrimonios homosexuales, aquí no hay quien viva, que diría un buen cristiano. Así que ella, toda fresca y lozana abandona su carne mortal y se lleva a la tumba los secretos que le confió la virgen.
Aunque el mayor de todos ellos sigue siendo este:
¿Por qué se aparecen los dioses siempre a gente garrula y paleta?. Porque digo yo: ¿no sería todo mucho más fácil si estos mensajes nos lo transmitiesen alguien con carrera o al menos con buenas dotes oratorias? Con los tiempos que corren, la próxima aparición mariana será por SMS. Y dando patadas al diccionario. En plan: "Ke seais bnos. Rzd mcho a la vrgn. Bsos X todos". Que se lo digo yo. Ya verán, ya.
Será que Dios tampoco tiene estudios....

3 comentaris:

Spiderman ha dit...

Tranquilo hombre tranquilo, que el mensaje de Dios continua en buenas manos. Para eso tenemos al Papa, un hombre fuerte, sano, vigoroso y mentalmente preclaro.

Buk ha dit...

Es verdad Spiderman. No había caído.
Ya me quedo más relajadito...ja,ja,ja

Anònim ha dit...

Juas juas juas, im-presionante.